Cuando pensamos en el mantenimiento de un sistema de seguridad, muchas personas imaginan simplemente limpiar lentes o verificar que las cámaras estén encendidas. Pero la realidad es mucho más compleja y técnica.
Un verdadero plan de Operación y Mantenimiento (O&M) específico para seguridad entiende que estos sistemas son conjuntos de tecnología interconectada donde cada ajuste importa. Tomemos el ejemplo simple de la limpieza: sí, un lente sucio dará imágenes borrosas. Pero si el técnico, al limpiar, mueve aunque sea unos grados la posición de una cámara con analítica de video, las consecuencias pueden ser graves.
Esa cámara podría dejar de cubrir una zona crítica, sus reglas de detección de intrusos (líneas virtuales, zonas predefinidas) quedarían descalibradas, y sus alertas dejarían de funcionar. Lo mismo aplica para sensores perimetrales, sistemas de control de acceso o alarmas: un recalibrado incorrecto, una configuración mal restaurada tras una falla eléctrica, o un firmware desactualizado, pueden dejar vulnerabilidades invisibles.
En C.R.A. Chile entendemos esta diferencia crítica. Nuestro servicio de O&M especializado en seguridad no realiza simplemente una “visita de limpieza”. Nuestros técnicos certificados trabajan con un protocolo técnico que incluye:
- Verificación y recalibración de parámetros técnicos (ángulos, focus, sensibilidad) según la línea base original
- Validación de configuraciones tras cualquier intervención, asegurando que la analítica funcione correctamente
- Actualización controlada de software y parches de seguridad
- Documentación exhaustiva de cada cambio en el sistema
- Capacitación al personal de vigilancia sobre ajustes realizados
La seguridad no es solo hardware; es la configuración correcta de ese hardware. Y sin un mantenimiento especializado como el que ofrecemos en C.R.A. Chile, estás pagando por un falso sentido de protección que podría fallar en el momento más crítico.